El próximo 5 de noviembre la televisión española sumará un nuevo nombre a nuestros mandos: La Séptima.
Y no ocurre todos los días.
Veinte años después del nacimiento de laSexta, José Miguel Contreras vuelve a estar detrás de la puesta en marcha de una nueva cadena nacional. Pero la televisión de 2026 tiene muy poco que ver con aquella de 2006.
Entonces la batalla estaba en el mando. Hoy también está en Netflix, YouTube, TikTok, Twitch y las redes sociales.
Así que la pregunta es inevitable: ¿hay sitio para La Séptima?
Comenzará sus emisiones el 5 de noviembre de 2026 y su apuesta estará muy centrada en una palabra: actualidad.
Su intención es construir una programación donde la información, el directo, las entrevistas y el análisis tengan un peso protagonista durante prácticamente toda la jornada.
De hecho, una de las ideas más llamativas es que no pretende funcionar con los informativos tradicionales que conocemos en el resto de cadenas. La actualidad estará integrada dentro de la propia programación.
En principio, La Séptima no pretende apoyarse en series, películas o grandes formatos de entretenimiento para rellenar su parrilla. Quiere que cuando el espectador conecte con el canal encuentre algo relacionado con lo que está ocurriendo en ese momento.
Uno de los movimientos que más pistas nos ha dado sobre el tipo de televisión que preparan ha sido el fichaje de Javier Ruiz.
El periodista abandona RTVE para convertirse en director editorial de La Séptima, situándose como una de las figuras fundamentales en la construcción de la línea del nuevo canal.
Pero todavía quedan muchas caras por conocer.
El proyecto quiere combinar periodistas experimentados con una nueva generación de comunicadores y estaría trabajando con alrededor de una quincena de profesionales para formar su primer gran equipo.
Su nueva sede estará situada en San Sebastián de los Reyes, contará con un plató de más de 1.000 metros cuadrados y el proyecto prevé reunir aproximadamente a 300 trabajadores, entre ellos decenas de periodistas.
Pero quizá lo más interesante sea cómo quieren trabajar.
La intención es producir contenidos simultáneamente para televisión, redes sociales y plataformas digitales.
Porque conseguir audiencia en 2026 significa también conseguir que una entrevista termine circulando por TikTok, que un momento del programa llegue a X o Instagram y que alguien que nunca ha puesto La Séptima en su televisor conozca igualmente sus contenidos.
Otra de sus promesas resulta especialmente interesante.
La Séptima quiere alejarse de las tertulias construidas alrededor del enfrentamiento permanente.
La idea sería explicar primero los hechos y después abrir espacio al análisis, los expertos y las diferentes opiniones.
Sobre el papel, suena casi como una respuesta al ruido que domina una parte de la televisión actual.
La pregunta es si conseguirán mantener esa filosofía cuando lleguen las audiencias, la competencia y la necesidad de generar titulares.
El 5 de noviembre empezaremos a descubrir si estamos simplemente ante un nuevo canal… o ante el nacimiento de una nueva gran cadena de televisión.
